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La ansiedad es un trastorno mental que afecta a millones de personas en todo el mundo. Puede manifestarse de diferentes formas, como ataques de pánico, preocupaciones constantes, miedos irracionales y dificultad para relajarse. Si tienes a alguien cercano que sufre de ansiedad, es importante saber cómo apoyarlo y qué decirle para brindarle el apoyo adecuado. En este artículo, te proporcionaremos consejos y recomendaciones sobre qué decirle a alguien con ansiedad.
Qué NO decirle a una persona con ansiedad
Antes de entrar en los consejos sobre qué decirle a alguien con ansiedad, es importante destacar qué cosas debes evitar decirle. Aunque tu intención sea buena, ciertas frases pueden empeorar la ansiedad de la persona y hacerla sentir incomprendida. Aquí hay algunas frases que debes evitar:
«No tengas miedo»: Decirle a alguien con ansiedad que no tenga miedo no es útil. La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo y no se puede controlar simplemente diciendo que no tenga miedo.
«Cálmate»: Pedirle a alguien con ansiedad que se calme puede ser contraproducente. La ansiedad no es algo que se pueda controlar fácilmente y decirle a la persona que se calme solo puede aumentar su frustración.
«Tampoco es para tanto» o «No hay razón para sentirse así»: Minimizar los sentimientos de ansiedad de alguien no es útil. Cada persona experimenta la ansiedad de manera diferente y lo que puede parecer insignificante para ti, puede ser una gran preocupación para ellos.
«Todo el mundo puede estar estresado (o ansioso), es normal»: Si bien es cierto que todos experimentamos estrés y ansiedad en ciertos momentos de nuestras vidas, decirle a alguien con ansiedad que es algo normal puede hacer que se sienta incomprendido y minimizado.
«Yo también me pongo nervioso a veces» o «Sé lo que dices (o te comprendo), yo también me he puesto nervioso cuando…»: Comparar tus propias experiencias de nerviosismo con la ansiedad de alguien puede hacer que se sienta invalidado. La ansiedad es un trastorno mental y no se puede equiparar con los nervios normales.
«Todo va a salir bien»: Aunque tu intención sea tranquilizar a la persona, decirle que todo va a salir bien puede parecer una promesa vacía. La ansiedad no se puede resolver simplemente diciendo que todo estará bien.
«Todo está en tu mente (o todo está en tu cabeza)»: Esta frase puede hacer que la persona se sienta culpable por su ansiedad y puede aumentar su sensación de invalidación. La ansiedad es un trastorno real y no es algo que se pueda controlar fácilmente.
Qué sí decirle a una persona con ansiedad
Ahora que hemos visto qué cosas debes evitar decirle a alguien con ansiedad, es hora de explorar qué frases y palabras pueden ser útiles y reconfortantes para ellos. Aquí hay algunas cosas que puedes decirle:
«Estoy aquí contigo» o «¿Te ayudaría si estoy a tu lado hasta que se te pase?»: Hacerle saber a la persona que estás ahí para apoyarla puede ser reconfortante. Preguntarle si te gustaría que te quedes a su lado hasta que se sienta mejor también puede ser útil.
«¿Qué puedo hacer para ayudarte?»: Preguntarle a la persona cómo puedes ayudarla muestra tu disposición para apoyarla. Cada persona con ansiedad puede necesitar diferentes tipos de apoyo, por lo que es importante preguntar y escuchar sus necesidades.
«Vamos a un sitio tranquilo a (caminar, hablar…)»: A veces, cambiar de entorno puede ayudar a reducir la ansiedad. Invitar a la persona a ir a un lugar tranquilo donde pueda relajarse puede ser beneficioso.
«Siempre estaré aquí si necesitas hablar»: Hacerle saber a la persona que estás disponible para escucharla puede ser reconfortante. La ansiedad puede hacer que la persona se sienta sola y tener a alguien dispuesto a escucharla puede marcar la diferencia.
«Tus sentimientos/preocupaciones/miedos no son ninguna tontería»: Si la persona piensa que sus sentimientos, preocupaciones o miedos son una tontería o no son importantes, es importante hacerle saber que no es así. Validar sus sentimientos y hacerle saber que son importantes para ti puede ayudar a reducir su ansiedad.
En caso de que la persona esté teniendo un ataque de pánico, es importante saber qué decirle para ayudarla a superarlo. Aquí hay algunas frases que puedes utilizar:
«Tú puedes superarlo»: Recordarle a la persona que tiene la capacidad de superar el ataque de pánico puede ser motivador. La confianza en sí mismo puede ser clave para superar la ansiedad.
«Dime qué necesitas ahora»: Preguntarle a la persona qué necesita en ese momento puede ayudarla a sentirse apoyada y escuchada. Algunas personas pueden necesitar espacio, mientras que otras pueden necesitar compañía.
«Céntrate en la respiración. Respira profunda y lentamente»: La respiración profunda y lenta puede ayudar a reducir los síntomas de ansiedad. Recordarle a la persona que se centre en su respiración puede ser útil.
«Es normal que sientas miedo, son sensaciones desagradables, pero no son peligrosas y se pasarán»: Validar los sentimientos de miedo de la persona y recordarle que son sensaciones desagradables pero temporales puede ayudar a reducir su ansiedad.
«Estoy orgulloso de ti. Bien hecho.»: Reconocer los esfuerzos de la persona por superar el ataque de pánico puede ser motivador y fortalecedor. Hacerle saber que estás orgulloso de ella puede aumentar su confianza.
Reconoce cuándo es necesario buscar ayuda
Es importante reconocer cuándo la ansiedad de alguien está afectando su vida diaria y es necesario buscar ayuda profesional. Si la ansiedad de la persona es tan intensa que le impide realizar actividades diarias, como trabajar o socializar, es importante animarla a concertar una cita con un profesional de la salud mental. Un terapeuta o psicólogo especializado en trastornos de ansiedad puede brindar el apoyo y las herramientas necesarias para manejar la ansiedad de manera efectiva.
Evita presionar o forzar a la persona
Si bien es importante ofrecer apoyo y motivación a alguien con ansiedad, también es crucial respetar su ritmo y evitar presionar o forzarlo a enfrentar situaciones que le generan ansiedad. Cada persona tiene su propio proceso de recuperación y es importante respetarlo. Ofrece comprensión, motivación y ayuda para prepararse para afrontar esas situaciones, pero respeta su ritmo.
Cuando te encuentres con alguien que sufre de ansiedad, es importante tener en cuenta qué decirle y qué evitar decirle. Evita minimizar sus sentimientos, comparar su ansiedad con tus propias experiencias y prometer soluciones rápidas. En su lugar, ofrece apoyo, escucha activa y comprensión. Recuerda que cada persona es única y puede necesitar diferentes tipos de apoyo, por lo que es importante preguntar y escuchar sus necesidades. Si la ansiedad de la persona está afectando su vida diaria, anima a buscar ayuda profesional. Y, sobre todo, respeta su ritmo y evita presionar o forzar a la persona. Tu apoyo puede marcar la diferencia en su proceso de recuperación.
